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Escudo de David
El en persona grabo, combino y permuto dichas letras, y con ellas produjo todo lo que fue, es, y será. Cuando hubo creado al primer hombre y descansado de su labor envió a su ángel Raziel a que entregara el saber cabalístico al padre Adán, para que este lo hiciera llegar a las generaciones futuras. De esta forma el saber paso de los labios de Adán a la oreja de su hijo Set y de Set a Enos, y así sucesivamente y siempre al hombre mas digno de cada época.
Luego los hombres se corrompieron y dejaron de ser dignos de recibir estas enseñanzas. Es Moisés que vuelve a recibir el saber cabalístico a "manos de Dios" en el monte Sinai Según la cábala judía, el hexagrama representa el equilibrio de fuerzas... También representa la perfección de la revelación o iluminación, a la cual el practicante de la cábala puede llegar por medio de los ejercicios de elevación a través del “árbol de la vida”, así llamado por los cabalistas. A lo largo y ancho del mundo del ocultismo hallaremos evidencias de su uso, en símbolos de brujería, hechicería, magia, masonería, etc.
La lista seria bien completa, aparece en cualquier diccionario de magia, hasta podemos encontrar, en Internet, modelos paso a paso cómo trazar el hexagrama para invocar tal o cual espíritu. Según la tradición cabalística refleja el orden cósmico, los cielos, el movimiento de las estrellas en sus esferas propias, y el flujo perpetuo que se establece entre el cielo y la tierra, entre los elementos aire y fuego, El Sello, por lo tanto simboliza la sabiduría sobrehumana y el gobierno por gracia divina (dioses Las primeras apariciones del hexagrama en medios eclesiásticos corresponden a los siglos XIV y XV, aparecían como adorno en los colofones de las Biblias En 1536, el sultán Solimán el Magnífico ordenó efectuar amplios trabajos de remodelación en el Monte del Templo y convirtió en mezquita la iglesia que se había construido en el Monte Sión en tiempos de la conquista de los cruzados.
Al erigir la mezquita, Solimán se establecía un vínculo con Salomón el hijo de David así como con el Mesías de la dinastía davídica que, según los cristianos, es Jesús. La conciencia mesiánica del sultán Solimán lo llevó a desarrollar este vínculo de conexión con el rey Salomón. En las murallas que construyó en torno a Jerusalén, hay piedras decoradas con dos triángulos entrelazados, es decir, Estrellas de David que entre los musulmanes se conocen con el nombre de <I>Khatam Suleimán</I> y, entre los judíos, como <I>Jatam Shlomó</I>, el Sello del rey Salomón. Su función era proteger la ciudad. El símbolo del hexagrama o figura en forma de estrella formada por dos triángulos, tiene múltiples connotaciones, sobre todo cuando está inscrito en un círculo; en muchas partes del mundo se le han atribuido poderes sobrenaturales desde épocas antiguas. Aparte de las asociaciones nacionalistas judías que se le adjudicaron en los últimos siglos, el elemento abstracto de la figura (que está conectado con las estrellas celestiales) y su integridad geométrica, hacen de él un símbolo universal. Junto con la estrella de cinco puntas o pentagrama, que es de origen mucho más antiguo, el hexagrama representa el desarrollo de las matemáticas y la geometría por parte de los griegos y sus sucesores en toda la zona mediterránea.
El profesor Gershom Scholem, notable estudioso de la Cábala (escritos místicos judíos), estudió la función protectora del hexagrama y su entrada en las tradiciones judía e islámica. En una serie de artículos sobre la Estrella de David y su historia, Scholem mantuvo lo siguiente En primer lugar, el hexagrama es un símbolo universal cuyas asociaciones judías se desarrollaron gradualmente. Empezó siendo un símbolo de la comunidad judía en Praga, probablemente en el siglo XIV, aunque puede también que no lo fuera hasta el siglo XVII. En el siglo XIX, se convirtió en símbolo de los judíos en general.</P><P>Además, hay reproducciones judías y cristianas del hexagrama u otros motivos decorativos desde épocas antiguas, y, más tarde, en el arte islámico.
En el siglo XIII, el motivo pasó, de copias de la Biblia efectuadas en países islámicos, a manuscritos hebreos en Alemania y España. En este último país, hasta el siglo XIII los judíos conocían el hexagrama con el nombre de Sello del rey Salomón; del XIII al XV, se utilizaron ambos nombres indistintamente. Sólo en un momento posterior, se impuso en las comunidades askenazitas el término Estrella de David, mientras que el Sello del rey Salomón quedó identificado con el pentagrama. </P><P>Por último, el hexagrama y el pentagrama aparecen por primera vez en <I>mezuzot</I> (rollos con pasajes bíblicos que los judíos ponen en las jambas de las puertas) mágicas y, posteriormente, en distintos talismanes.
Los dibujos mágicos del hexagrama y del pentagrama se conocen como sellos, de acuerdo a la idea de que la persona se sella a sí misma con estos signos para protegerse de los espíritus dañinos. Este término está ligado a la leyenda que refiere que el rey Salomón controlaba a los demonios por medio de un sello anular especial en el que estaba grabado el Tetragrama. El sello no tenía más que un poder: el de proteger de las fuerzas malévolas. </P><P>Es posible que el hexagrama sirviera de símbolo del Templo en un estadio temprano de su desarrollo. Un dibujo judío del siglo X constituye el ejemplo más temprano de la conexión que hay entre ambos símbolos; no sabemos si sus orígenes en la tradición judía son anteriores, o si reflejan una influencia del arte islámico.
En España, a partir del siglo XIII, encontramos libros judíos religiosos decorados con estrella de David que a veces sirven de colofón en libros escritos en micrografía. El hexagrama había surgido antes como elemento decorativo que se utilizaba para rellenar espacios o para marcar la división entre capítulos en manuscritos hebreos y arameos. En algunos manuscritos hebreos procedentes de España, aparecen dibujadas Estrellas de David junto a los versículos que hablan de la nostalgia por retornar a Sión
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