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El Jardín de los Derviches -2
Fue a través de una visión reveladora que nuestro Bendito Maestro, el Rey de los Profetas, que se hizo consciente de la misión para la cual había sido asignado. No es para sorprenderse que este Noble Sendero le dé valor a los sueños y a las visiones con tanta importancia.
¿Qué es el sueño después de todo?
No hay ojo para ver ni tampoco sustancia material para ser vista.
¿Que hace aquél que ve?
¿Qué es lo que ve?
El sueño de un aspirante le permite al guía determinar cuales son los progresos que ha hecho. Por la virtud de las letanías y remembranzas que el discípulo recita, a través de la gracia del Tariqa, su estación espiritual es mostrada en sueños donde se revela su carácter escondido
. Por ejemplo, un discípulo puede tener toda la apariencia externa de un ser humano, pero si sus acciones han sido inaceptables a la Verdad, esto afectará su cualidad interior. Si el es dominado por sus instintos animales, el soñará con la bestia que posee las características mostradas por él. Sobre la base de este sueño, su guía hará ajustes apropiados en su instrucción, y le serán dados diferentes Nombres Divinos para invocar y letanías para recitar.
Los Sueños son actualmente interpretados por el significado de la inspiración específica que el guía recibe desde la Verdad. Todo depende del poder y fortaleza divinos conferidos a este guía y en la aptitud del discípulo en particular. Lo mismo remarcado se aplica no sólo a los sueños, sino también a la visión despierta en las cuales a través de la influencia de los Santos, un discípulo verá su naturaleza interior revelada. Mucha gente son seres humanos exteriormente pero animales en su interior: Hemos creado para Yahannam muchos genios y hombres. Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven y oídos con los que no oyen. Son como animales de rebaño o peor aún en su extravío (7:179)
El Derviche que se encontró con un burro en sus sueños
Una vez un gran sheikh tenía entre sus seguidores un derviche que se enorgullecía de su devoción. El sheikh instruyó al piadoso derviche que observe un período de retiro solitario. Recluido en su cuarto, el discípulo se entregó a sí mismo diligentemente al recuerdo y la contemplación hasta que un burro apareció y trastornó su concentración. “Reverendo Sheikh”, se quejó a su guía, “un burro me atacó en mi cuarto. Me molestó tanto que me sentí muy perturbado para seguir con mi recuerdo
y meditación”. “Vuelve a tu cuarto”, le dijo el venerable Sheikh. “Si ese burro vuelve y te interfiere nuevamente, tómalo de las orejas y llámame! El piadoso derviche asintió. No mucho después de haber vuelto a su cuarto y retomado sus devociones es que el burro hizo su aparición nuevamente. Esta vez el discípulo tomó el animal de las orejas y gritó llamando al sheikh.
El Maestro esperaba el, llamado.
Apenas abrió la puerta del cuarto, encontró al piadoso derviche tomándose de sus propias orejas. A la señal de su maestro, el tonto volvió a sus cabales. Viendo el verdadero estado del asunto, el tomó conciencia que las orejas del burro que había tomado no eran otras que las suyas. Se arrojó a los pies de su Sheikh, lamentándose y humillándose mientras clamaba por una clarificación. El venerable Sheikh entonces interpreto la ocurrencia diciendo: “El burro que apareció para atacarte impidiéndote de realizar tu remembranza y meditación, era el animal formado de tu propia naturaleza interior. Su aparición indica que tú todavía no eres interiormente un ser humano”.De acuerdo a sus respectivas faltas y debilidades la gente tiene
Comportamientos de varios animales. Por ejemplo, una persona sensual, dominada y controlada por deseos carnales, se comportará como un burro; una persona tirana y cruel, como una serpiente; una persona con una lengua maliciosa, como un escorpión; un engañador como un zorro; uno que vive de las ganancias de otro, como una rata o un cerdo; aquél que alienta al opresor y machaca al débil, como un perro; el vicioso desagradecido, como un gato; aquél que es falso con los demás, como un mono; al que hace gala de, como una hiena; un tipo destructivo como un leopardo, un tigre o un oso.
Entrenar a esos animales para desempeñarse en el circo es una tarea mucho más fácil que domesticar el ser humano que esta revestido de ellos en carácter.
La malicia y la corrupción son características del hombre más que los animales. Pero no nos olvidemos que ser interiormente humano es ser superior que los mismos ángeles
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